El chocolate como alimento fundamental en la dieta mediterránea

Cuántas veces nos resistimos a comer chocolate por el falso mito que engorda, que tiene relación directo con el acné, que trae mucho azúcar…

Desde hace mucho tiempo que el chocolate se consumida desde hace más de una veintena de siglos, no sólo resulta una delicia por el paladar, sino que también actúa como “píldora de la felicidad”. La novedad, desde hace algunos años es que además, se trata de un alimento saludable y que así ha quedado demostrado en numerosos estudios de carácter médico:

El artículo de hoy va especialmente dirigido a desmentir estos mitos, y a reforzar, precisamente la inserción del chocolate como alimento fundamental de nuestra dieta del día a día.

Aquí os mostramos algunas de sus propiedades:

1. El cacao favorece la producción de endorfinas, hormona de la felicidad y del bienestar.

2. El chocolate se rica en oligoelementos como el cal y el potasio, por lo tanto, acontece en un excelente antioxidante por las células.

3. Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares puesto que mejora la microcirculación sanguínea

4. Contiene propiedades hidratantes y emolientes para la piel, por eso se aplica en muchos tratamientos de spa y balnearios.

5. Ayuda a combatir la celulitis y la piel de naranja.

Con estas 5 características partimos para dar por hecho que hace falta incluirla a nuestra dieta, eso sí, siempre de manera moderada, con una dieta equilibrada, sin excesos y acompañada con otros buenos hábitos como, por ejemplo, la práctica de ejercicio físico de forma continuada.

De todas maneras, hay que diferenciar los 3 tipos de chocolate que conocemos: la blanca, el chocolate con leche y la negra. En este caso, a mayor cantidad de cacao menos grasa contiene, por la cantidad de leche y azúcar que puede tener. Por lo tanto, la más indicada para las dietas es la negra.

¡Así pues, ya lo sabéis, a disfrutar comiendo chocolate!

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